BERLÍN

8 enero, 2017

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Estimados seguidores de estos cuadernos napoleónicos, empezamos el año con el relato de la impresión que me ha causado Berlín, en uno de mis viajes a Centroeuropa. Que nadie acuda a Berlín esperando ver una ciudad con armonía y belleza antigua como París, Madrid, Praga, Londres… Berlín ya no es la capital de Prusia ni del Imperio. Berlín ahora es el centro económico y político de una Europa ensimismada en las cifras y no en los valores ni en las personas, pero dejemos la política a un lado. Berlín es una ciudad nueva y moderna a la fuerza, capital de una Alemania reunificada y renacida de sus cenizas literalmente, una vez más. Berlín impresiona por su monumental forma de combatir las adversidades. La ausencia de edificios históricos es paradójicamente, la presencia de la Historia en mayúsculas en cada rincón, plaza y avenida. Se respira, se nota en cada ladrillo de pared o adoquín de suelo, el sufrimiento que ha padecido esta ciudad. Se cebaron con ella los aliados en el final de la Segunda Guerra Mundial reduciéndola a escombros,  y poco después la partición del pastel de los vencedores creó una división con un muro y un cisma en el alma todavía latente en sus gentes, suponiendo así una continuación de la tragedia berlinesa que aún perdura en los rostros de los mayores…

Sin el glamour pues, de la época del Káiser Guillermo II y de la majestuosidad de Federico el Grande que sólo podemos comprobar en fotografías antiguas, grabados y pinturas, Berlín ahora es una ciudad de vanguardia cultural y el mejor estudio arquitectónico del mundo de nuestro tiempo. Una ciudad sin muchas ganas de mirar al pasado, pero orgullosa de las buenas andaduras pretéritas y feliz de poder ser la metrópoli de esta Unión Europea de oportunidades para los emprendedores, los estudiantes y los que buscan su primer trabajo. Una ciudad interesante y de obligada visita para conocer la historia del continente, nuestra historia.

Recomiendo encarecidamente visitar la Catedral y todos los museos que se encuentran en la misma zona -Isla de los Museos- es sin lugar a dudas, la única reminiscencia de lo que fue Berlín en los siglos XVIII, XIX y XX.  Piérdanse por Charlottenburg para ir de compras o si lo prefieren, paseen y admiren la Iglesia Memorial del Kaiser Wilhelm. Disfruten de las célebres Alexanderplatz y  Postdamer Platz. Las pertinentes visitas al Reichstag, Tiergartem, la Puerta de Brandeburgo, el bulevar Unter den linden, el Barrio Judío, el Memorial del Holocausto y el Muro de Berlín, serán justas y necesarias para comprender Berlín. ¡Buen viaje al corazón de Prusia!

 

LA GUERRA EN EUROPA

19 diciembre, 2016

Queridos lectores de los cuadernos napoleónicos, tras estos últimos atentados islamistas en el corazón de la Europa económica, Berlín, y en la capital turca contra el embajador ruso, nos queda por desgracia muy patente que el terrorismo islamista golpea de manera distinta y significativa. Por un lado lo hace a quién humilla desde hace tiempo como enemigo por su modo de vida –Europa- de manera brutal y con impunidad, y de otra forma, de modo nominal y político, a quien lleva tiempo plantándole cara y combatiéndole en suelo sirio, a Rusia.

La debilidad de Europa queda en entredicho una vez más. La Unión Europea y Estados Unidos actuaron mal y tarde en la guerra civil de Siria, en el problema de los refugiados, en las exigencias a Turquía -país integrante de la OTAN que ha dejado circular a los islamistas con total libertad- y en otra serie de desatinos diplomáticos que por ahora, pasaremos por alto… Muchos expertos en política internacional y en concreto en Oriente Medio, no comparten la opinión de que actualmente estemos sumidos en una guerra tradicionalmente concebida. Otros sin embargo, son partidarios de llamar guerra a todo lo que acaece desde los atentados de Nueva York, hace ya 14 años. Desde Los Cuadernos de Napoleón apostaremos por una tercera opción, quizá atrevida pero cargada de simbolismo: la III Guerra Mundial suscribiéndonos a varios diplomáticos e historiadores que hablan de este conflicto, como la guerra entre parte del oriente radical y a la totalidad de occidente. Una lucha hegemónica de índole religiosa con muchas batallas librándose a la vez, pero con un fin común, el establecimiento final del Islamismo radical en todo el universo y el exterminio de la herejía y del infiel. Los mismos musulmanes llevan años sufriendo a Daesh. El Yihadismo es un problema que surgió después de la Gran Guerra de 1914-1918. Ahora nos han traído la guerra a las calles y plazas de nuestras ciudades, pero seguimos sin querer ver que hay que aniquilar a este enemigo, un enemigo que lleva mucho tiempo avisando de que no somos dignos de vivir según sus erróneos postulados.

Estamos en guerra y debemos apoyar la defensa de nuestra libertad, de Europa, de nuestra manera de vivir, de la democracia y en definitiva de lo que nos mueve cada mañana a levantarnos y a luchar en este mundo tan extraño. Quizá sea la guerra más importante y justa de nuestro tiempo, y por ello merezca el calificativo de III Guerra Mundial, como lo fue la II Guerra Mundial y su final, pues del resultado de la misma depende el futuro de nuestros hijos y nietos. Rusia y su pueblo así lo han entendido, pero ¿y nosotros? Nosotros deberemos ser conscientes en Europa, como lo han sido los electores de Estados Unidos del peligro del pecado de omisión, obligando a nuestros gobiernos a que nos protejan porque merecemos ser defendidos con contundencia, sin complejos, sin grietas y con la certeza absoluta de que si Europa vuelve a ser el referente del mundo, nadie podrá abatirnos jamás.

Tiempo inquieto

28 noviembre, 2016

vinilos-decorativos-mapamundi-silueta-mapa-del-mundoCon la reciente muerte de Fidel Castro, el nuevo escenario político en Estados Unidos y los cambios que se están produciendo y que se seguirán produciendo en Europa, un nuevo ciclo histórico del que vamos a ser testigos excepcionales, va a aparecer arrollando encuestas y politólogos. Esta era, equiparable para los historiadores a la posterior a la II Guerra Mundial, supone una revolución ombliguista, en la que el carácter global queda bastante relegado a un segundo plano por parte de la ciudadanía. Los países occidentales han modificado sus objetivos porque así lo han expresado sus electores.

Los retos del mundo latino-americano con la pérdida del líder decano de las revoluciones, serán los que dicte el sentido común: un obligado encuentro con el mundo occidental capitaneado otra vez, por los Estados Unidos. España tiene un papel importante en esta negociación como un enlace válido entre la Casa Blanca y las jefaturas de estado sudamericanas. Ojalá nuestra nación, adquiera verdaderamente esa vocación hispanoamericana efectiva y afectiva.

Las amenazas islamistas no cesan y a ellas va unida irremediablemente la crisis de los refugiados y la postura de Turquía. Con el final de la guerra en Siria a medio-largo plazo y consciente de su peso geoestratégico y armamentístico, Rusia avanza hacia la hegemonía total y absoluta en Asia y parte de la Europa del Este. Si como decían los analistas y los propios implicados, Trump y Putin tienen una buena relación, ¿dónde quedará Europa si su principal aliado con Estados Unidos era el Reino Unido y el Brexit está a la vuelta de la esquina? Mucho va a tener que trabajar la Unión Europea para convencer a sus estados miembros y al pueblo en general, para reconstruir una unión política y no meramente económica, que esté a la altura de las exigencias de esta nueva era histórica, de este tiempo incierto donde sólo los fuertes tendrán voz y voto.

Nuevo impulso

27 noviembre, 2016

2016-02-12-16-03-09-028-1Queridos amigos y seguidores de Los Cuadernos de Napoleón, tras unos meses de recuperación de ideas, reestructuración del blog e inicio de nuevos proyectos, la web vuelve para quedarse y continuar debatiendo sobre la política internacional, los viajes, la historia y la filosofía. Nunca olviden, que uno vive en el País de Nunca Jamás y veranea en el País de las Maravillas, por ello, prepárense para una nueva etapa de esta ventana surrealista que dista mucho de lo políticamente correcto, y ama en demasía lo irreverente hacia el pensamiento único de este mundo global. Volvemos…

Recapitulemos: en mis visitas asiduas a una de mis librerías favoritas de París, encontré un precioso grabado y unas anotaciones alusivas a Napoleón y sus campañas militares en Egipto. Este hecho magnífico me inspiró a crear este blog. Como historiador siempre me ha fascinado la figura de Bonaparte, lo he convertido en mi enemigo favorito. Antagonista de aquella España del XIX que iba perdida y sin rumbo, el Emperador de los Franceses sacó lo mejor del pueblo español, aunque con sangre y fuego, haciéndonos un daño irreparable en la forma, pero no en el fondo. Fernando VII, el rey felón, que llegó después, fue el artífice del desastre de España en la época decimonónica. Somos herederos aún, de aquellos tiempos infames, de los cuales no nos hemos recuperado todavía en 14 años andados del siglo XXI.

Napoléon ha sido junto a Alejandro Magno y Julio César, uno de los generales universales, sinónimo de grandeza, intelecto, y de historia en mayúsculas. Les invito pues, queridos lectores, a viajar un poco más en el tiempo con estos cuadernos napoleónicos. Soy consciente, y me arriesgo a ello, que desde mi perspectiva actual y como fiel amante del surrealismo metafísico, pronto dejarán de leerme o por el contrario, seremos legión.

la indiana jones española

11 mayo, 2016

factoriaEn nuestro rico patrimonio valenciano, la arqueología ha supuesto un papel importante para su conocimiento y su preservación. Hasta mediados del siglo XX, la arqueología era un campo para eruditos y aficionados en nuestro país, algo que fue regularizándose y homologándose como en el resto de países europeos, convirtiéndose en la merecida ciencia académica.

Gabriela Martín Ávila (Valencia, 1935) se forjó en el antiguo laboratorio de Arqueología de la Universidad de Valencia. Su fervor por la Historia y su devoción por la investigación, fueron plasmándose en sus numerosas indagaciones, en sus trabajos de campo y en sus publicaciones.

La especialización en la época romana ha tenido como resultado, varios manuales esenciales de la Arqueología en España, obras como “Dianium, arqueología romana en Denia” o “La Factoría Pesquera de la Punta del Arenal y otros restos romanos de Jávea” junto a María Dolores Serres Sena, suponen algunos de los tratados más emulados por las facultades de historia y unas auténticas guías para las posteriores excavaciones en toda la provincia de Alicante.

Su maravillosa obra, no dista mucho de sus apasionados estudios al otro lado del charco. En Brasil, Gabriela Martín se sumergió en la Prehistoria y en los orígenes del hombre en la antigua colonia portuguesa. Ha sido profesora de la Universidad de Pernambuco en Recife. Allí fue la promotora y fundadora en la década de los 90 del Núcleo de Estudios Arqueológicos y fue presidenta de la Sociedad Arqueológica Brasileña. Autora en el continente sudamericano de dos libros vitales para la prehistoria brasileña: Arte Rupestre del Nordeste de Brasil y Prehistoria del Nordeste de Brasil.

En 2013, el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) celebró un homenaje a esta prestigiosa arqueóloga mundialmente reconocida. En ocasiones uno, sí es profeta en su tierra. Gabriela Martín es pues, nuestra Indiana Jones valenciana o Lara Croft española, una mujer de ciencia, de aventura y ejemplo para todos aquellos que vemos a la Arqueología, como la disciplina más mágica que nos acerca al cuándo y por qué de la Humanidad.

in god we trust (III parte)

9 marzo, 2016

trump-2016No he querido titular este post con el irreverente “In Trump we trust” porque uno sigue siendo devoto, pero ganas no me han faltado a tenor de los últimos acontecimientos en los Estados Unidos de América. Tras una semana de acoso y derribo dentro y fuera de su partido, Donald Trump cabalga imparable hacia su nominación como candidato por el Partido Republicano. ¿Puede ganar? Queridos seguidores de estos cuadernos napoleónicos, todo indica que Mr. Trump puede darle un buen susto a la Señora Clinton. El Partido Demócrata es sabedor de ello y no dudará en intentar que cualquier otro candidato republicano, a través de los poderes fácticos –New York Times y CNN– sea el que se dispute la Casa Blanca con Hillary, pues una campaña electoral presidencial con un personaje con tanto tirón mediático y  tan impredecible como Donald Trump, supondría un largo camino de vicisitudes para los demócratas.

Durante estos días de primarias, miembros destacados del Partido Republicano como Mitt Romney, han inundado los medios de comunicación y las redes sociales con mensajes de espanto y terror, si Donald Trump logra la nominación final en la Convención Republicana. Para los clásicos políticos, el polémico magnate neoyorquino sería un elefante en una cacharrería, nunca mejor dicho aludiendo a la mascota del G.O.P. Sin embargo los seguidores de Trump han difundido el vídeo donde Trump apoyaba la campaña de Romney y éste elogiaba al magnate en 2012 frente a Obama. Las palabras de Mitt suponen ahora un fuerte revés a su crítica actual. Sin fundamento. El votante lo ha captado así y por ello el resultado de la pasada noche y del fin de semana, son una clara defensa del electorado sobre el establishment.

Los “outsiders” están muy mal vistos por los políticos tradicionales norteamericanos. ¿Se imaginan en pleno congreso extraordinario del PP o del PSOE la irrupción de Amancio Ortega o Juan Roig como candidatos a presidir el partido, y por ende a optar a la presidencia del Gobierno del Reino de España? Podría ser catastrófico para el partido político en cuestión, pero no para la nación probablemente. Y de este modo piensa un gran porcentaje del votante medio estadounidense progresista o conservador. Donald Trump representa el sueño americano hecho realidad, factible, alcanzable. La clase política en Estados Unidos no ha sido diferente a la de Europa durante estos últimos ocho años con la cacareada crisis económica, social y la del infausto premio nobel de la paz. La clase media americana ha dicho basta a la inseguridad, a la fantochada política y la pérdida de hegemonía de la que fue la primera potencia mundial. Se sienten más identificados con Trump en la derecha o Sanders en la izquierda que con la típica clase política americana, cuyos discursos son más sinceros que los engolados, manidos y estudiadísimos speeches de Clinton, Cruz, Rubio…

Donald Trump asusta y seduce a la vez en cada primaria celebrada. Seduce a más votantes y asusta a más exlíderes republicanos y periodistas de toda índole. Sólo existe una remota eventualidad para truncar el proyecto de Donald Trump. Hay una posibilidad, sólo una, de fracasar y parar de golpe su carrera, de victoria en victoria hasta la derrota final.

Ted Cruz puede obtener algún estado por disputar si el aparato del Partido Republicano y prensa insisten en ello. También los otros dos candidatos republicanos que se van descolgando poco a poco y pueden sumarse a su causa. Pero Marco Rubio y John Kasich con su retirada inminente si no suceden milagros en sus estados -Florida y Ohio- no llegan a la suma de delegados según sondeos y expectativas republicanas. Tampoco los presagios para el fundamentalista Cruz son muy buenos en el resto de elecciones por celebrar. En los estados donde están en juego el mayor número de delegados, la influencia religiosa es menor que en los territorios ultraconservadores. Esperaremos las primarias y caucus por concurrir para despejar dudas. De momento, el cara a cara de Trump y Cruz está más cerca cada día, y por consiguiente la más que segura nominación de Trump y con ella quizá: el “Despacho Oval”…

in god we trust (II parte)

8 febrero, 2016

iowaQueridos seguidores de estos cuadernos napoleónicos, esta pasada noche la Super Bowl ha supuesto un pequeño paréntesis en la vorágine electoral de Estados Unidos. El gran evento deportivo del año, ha dado un suspiro a los candidatos que poco a poco tanto en los demócratas como en los republicanos, se va dilucidando quienes serán los líderes de ambos partidos. Pero ¿cómo es el sistema de elección de candidatos? Estas votaciones para escoger a los que presidan las formaciones políticas, tienen dos modalidades: las primarias y los caucus. Para participar democráticamente en esta elección, hay que registrarse en el estado al que pertenezca cada ciudadano.

Los caucus, como el de Iwoa el más importante, son nominaciones de asambleas que votan secretamente o a mano alzada en las sedes o colegios que han preparado para la ocasión. Sin embargo las primarias, son elecciones abiertas o cerradas, donde los ciudadanos que se registran pueden ser afiliados o no. Las acaecidas ayer domingo en Newhampshire, dejan en evidencia al stablishment y realmente

Mientras las disputa por el control demócrata oscila entre Hillary Clinton y Bernie Sanders, en los republicanos los contrincantes son más y con varias opciones, aunque cada vez van quedando menos: Donald Trump, Ted Cruz, Marco Rubio, Jeb Bush, Chris Christie y John Kasich, siendo el magnate neoyorquino Trump, el favorito y vencedor en todas las primarias. En el lado demócrata Sanders ha conseguido una victoria arrolladora contra Clinton, la preferida por la prensa.

El famoso Súpermartes es el día donde coinciden la mayoría de caucus y primarias en muchos estados del país -quince-, con lo cual se va comprobando qué candidato va obteniendo mayor respaldo de delegados y en definitiva de simpatía popular. El Supertuesday tendrá lugar el próximo 1 de marzo y despejará muchas dudas sobre las posibilidades reales de Clinton y Trump.

Las Convenciones nacionales en verano serán el escenario final donde llegarán los líderes de cada partido con el mayor número de delegados obtenido, este cónclave será el que decida si finalmente es el candidato para la formación para concurrir a las elecciones presidenciales que tendrán lugar el primer martes, después del primer lunes de noviembre.

in god we trust (I parte)

2 febrero, 2016

logos-partidosDesde hace varias décadas la fiebre por las series estadounidenses sigue ascendiendo de una manera total, en la que nos parece más cercano Nueva Jersey que Murcia. Sin embargo, este apego al país de las oportunidades y libertades, surgió con el cine en la segunda mitad del siglo XX. Ahora con la globalización y el estilo de vida occidental, nos sentimos más identificados con Estados Unidos que con Polonia o Austria.

Con este post de hoy, queridos lectores, seguidores y amigos de Los Cuadernos de Napoleón,  y los próximos que publicaré posteriormente, intentaré hacer una breve síntesis sobre el sistema electoral estadounidense, los partidos y la elección de candidatos. Espero que sea de su ayuda ahora que el noticiero nacional va a inundarnos con imágenes de Trump y Clinton en Iwoa y New Hampshire.

Si bien es cierto que el bipartidismo como tal, no existe en tierras norteamericanas como tampoco lo hay en España, las formaciones políticas más importantes de los Estados Unidos de América, que han ido alternándose para dominar el mundo desde la Casa Blanca son dos: el Partido Republicano –Republican Party o G.O.P Grand Old Party– cuyo color es el rojo y el Partido Demócrata –Democratic Party– representado por el color azul. Son partidos muy heterogéneos, más complejos de lo que estamos acostumbrados en nuestro país y otras naciones de Europa, donde a veces ser militante de un partido en España o en Francia es más propio de una secta. Tanto en el G.O.P como en el D.P. confluyen muchas corrientes ideológicas, grupos de presión, asociaciones y todo tipo de creencias e intereses bajo las mismas siglas. El G.O.P alberga la derecha, el centro derecha y parte del fundamentalismo político-religioso y los demócratas, el centro derecha, el centro, el centro izquierda y residuos izquierdistas. No siempre fue así, puesto que el Partido Republicano en sus inicios, se presentó como una formación progresista por su defensa a ultranza en la liberación de esclavos frente al conservadurismo de los demócratas, que se negaban a renunciar a sus intereses en los estados del Sur, a cambiar. Paradojas de la historia.

Las mascotas de los dos grandes partidos –el elefante republicano y el burro demócrata- tienen su origen en las ilustraciones de la prensa del siglo XIX, pues los periódicos recurrían siempre a las caricaturas como instantánea política-satírica. El burro fue elegido por un candidato presidencial como animal modesto y trabajador, después de que la crítica tildara al líder demócrata de asno, por supuestas carencias intelectuales y una tozudez evidente. El elefante fue representado en las viñetas de los rotativos como un animal grande y poderoso, pero lento, como los republicanos. A pesar de su connotación negativa el G.O.P. decidió adoptar al paquidermo como emblema.

Otra diferencia notable con España, es la sempiterna referencia a Dios como el lema oficial de  USA, que corona este artículo In God we trust, Confiamos en Dios. Ambos partidos políticos, suelen terminar sus discursos y mítines con el manido “Dios bendiga a los Estados Unidos de América” –God bless the United States of América– que por supuesto repiten los candidatos cuando alcanzan la Casa Blanca. Algo impensable en suelo íbero a estas alturas, pero allende los mares, tienen muy claro que no se puede dar la espalda a la fe cotidiana de sus electores.

Les emplazo pues, a la segunda parte de este apasionante tema tan lejano pero “nuestro” a la vez. En el siguiente cuaderno napoleónico profundizaremos en las primarias de los partidos, para saber cómo se eligen los candidatos. Será hasta entonces amigos… God bless you!!!

la tortilla española

19 enero, 2016

zumalacarregui_portraitQueridos amigos, mientras la cocina política nos prepara un plato que nos pueda seducir a una gran mayoría de españoles, déjenme estimados seguidores de Los Cuadernos de Napoleón, que esta semana les hable de la tapa por excelencia, del pincho, del aperitivo nacional que nos identifica y nos vertebra, ya sea degustándolo con amigos, con familia, solos o acompañados fugazmente: la tortilla de patatas, es decir la Tortilla Española.

En cierta ocasión dije en tono jocoso entre amigos, que había dos tipos de personas: los que llamaban a este manjar tortilla de patatas y los que hablábamos de la tortilla española. Como en una barra de bar de barrio, todos somos políticos, economistas, filósofos, arquitectos y lo sabemos todo, también en gastronomía tenemos la verdad absoluta en las recetas. Arrojemos pues, un poco de luz sobre este icono de nuestra cultura culinaria tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

La verdadera tortilla de patatas, cuyo origen tiene como todo lo mágico, una leyenda y una historia real, se sostiene con dos ingredientes básicos, dos pilares que la identifican: la patata y los huevos. El aceite y la sal, será lo único estipulado para alterar el sabor genuino. Lo demás, puede gustarnos más, menos, convertirla más atractiva o sabrosa al comerla, pero no estaremos hablando de la Tortilla Española, será otra cosa. Sí señoras y señores míos, incluso con cebolla, será otra cosa.

Cuenta la leyenda que durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840) el General Zumalacárregui llegó exhausto a una aldea navarra con un grueso de sus tropas. Los moradores del caserío agasajaron a los oficiales y soldados de la Santa Tradición, con lo único que tenían en los fogones de su casona: huevos cocidos y patatas. La mujer supo improvisar una tortilla inmediatamente para alimentar a los militares, germinaba así, la primera Tortilla Española.

El nacimiento real de la tortilla de patatas carece de unanimidad, hasta para eso somos cabestros. Algunos investigadores del CSIC se atrevieron a nombrar un pueblo extremeño como cuna de nuestra tortilla, pero seamos sinceros queridos amigos, cualquier casa de la patria desde que nuestros conquistadores trajeron el tubérculo de las Américas, puede ser el lugar donde surgió nuestro emblema del patrimonio nutritivo.

Si ustedes son poco dados a mi advertencia sobre la elaboración canónica de la tortilla de patatas como Dios manda, pues reinvéntenla, improvísenla, mejórenla, recréenla, pónganle nombre y apellidos, pero háganme caso, jamás la borren de su dieta y acompáñenla con un buen Rioja o una cerveza fresca de Andalucía.

elecciones nacionales

18 diciembre, 2015

elecciones-nacionalesSiguen los ecos de los debates y de la campaña electoral. Yo les debo confesar queridos lectores de Los Cuadernos de Napoleón, que no me gustan nada estas puestas en escena de politiquillos de bajísimo nivel, mostrando su verborrea fácil y el insulto recurrente. Ya cansa la falacia que se lanzan unos contra otros y viceversa, máxime cuando tenemos un país que va a la deriva económica, social y políticamente.

Ante este desencanto del elector, nos presentamos a las puertas de una jornada de reflexión en la que sólo cabe una meditación: evitar que los que intentan destruir todo lo conseguido hasta ahora, la convivencia democrática, nuestra historia, la libertad y la Constitución, no lleguen al poder.

Sabemos que los partidos tradicionales no satisfacen la mayoría de las necesidades del pueblo español, tampoco los nuevos prometen algo nuevo, incluso algunos vuelven con lemas propios de la Guerra Civil y de revoluciones pretéritas, pero será necesario ir a votar el próximo domingo para demostrar a Europa y a nosotros mismos, que somos capaces de otorgarnos un gobierno que verdaderamente vele por nuestros intereses dentro de nuestras fronteras y fuera. Un gobierno comprometido con la gente, pero de verdad, sin eslóganes ni mantras cargados de naftalina. Es urgente confiar en las formaciones que nos han desilusionado últimamente, pero que nos pueden garantizar la existencia de España y proporcionar las herramientas necesarias para continuar luchando por nuestro futuro, sin cantos de sirena ni promesas pueriles que provocan más división que otra cosa. El próximo domingo votemos con cabeza, corazón y ganas, España lo merece.