LA CURIOSA RELACIÓN DE SEVILLA Y JÁVEA.

5 febrero, 2018

tc6Jávea perteneció al Marquesado de Denia y Ducado de Lerma, cuyos títulos y casas fueron agregados en 1659 a una de las grandes familias europeas: el Ducado de Medinaceli, que tenía su sede principal en Sevilla, así es como empieza de una manera fortuita la relación de la capital andaluza con nuestra villa. Los Duques de Medinaceli -desde la incorporación de la casa Denia-Lerma: señores de Jávea- tenían como morada un fantástico Palacio de mediados del siglo XV, conocido como la Casa Pilatos, donde tenía fijada su residencia la XVIII Duquesa de Medinaceli y XIX Marquesa de Denia: la Excma. Sra. Dª. Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa.

Siendo Denia, la ciudad oficial del marquesado, no nos es ajeno que muchos duques y sobre todo duquesas consortes, tuvieron especial predilección por Jávea. Sirva como ejemplo María Teresa de Moncada y Benavides, que regaló a Jávea, la primera imagen de Jesús Nazareno, incorporando a nuestra tierra, el culto a imágenes tradicionalmente andaluzas.

Pues bien, no termina nuestra peculiar vinculación sevillana con estos episodios históricos. El principal y verdadero nexo con la ciudad del Guadalquivir nace con el comercio pasero. Las flotas de Jávea se dirigían a Sevilla como puerto último español, antes de sus periplos a Londres y Norte América. Era el flujo tan continuo que desde Sevilla se traían para nuestro pueblo: utensilios de cocina, muebles, y sobre todo, los típicos recipientes de barro a precio de saldo como los conocidos llibrells (barreños con motivos florales o de otra índole que servían para escurar; rara era la casa que no poseyese un llibrell sevillano, incluso aún encontramos algunos en varias viviendas xabieras. A parte, era más rápido ir a Sevilla que a Valencia, puesto que por tierra se tardaba lo que no estaba escrito…y por el mar la ciudad del Turia no era un puerto primario para el comercio javiense. Esta comunicación periódica con la vieja Hispalis, hacía posible que se encargaran trabajos como los relacionados con la imprenta. Por ello encontramos algunos libros o programas religiosos con el nombre de Sevilla estampado en la cubierta o portada; es el caso de los grandes fastos que se organizaron en 1856 con motivo de la “liberación” del cólera-morbo bajo la mano del Nazareno. La imprenta de dicho librito era la de Antonio Izquierdo en la calle Francos números 44 y 45, posteriormente esta librería-imprenta pasaría a denominarse A.Izquierdo y Sobrinos y ocuparía unos veinte números más abajo de la misma calle sevillana.

Fue tal el contacto andaluz, que los nuevos barrios del puerto se les denominaron Sevilla y Triana, separados por el río y con el puente, emulando así la ciudad andaluza. Hoy día sólo ha permanecido el nombre de Triana. El puente se movió de sitio y el barrio de Sevilla queda en el recuerdo de algunos javienses, sobre todo los hijos y nietos de aquellos soldados del Ejército Español que estuvieron movilizados durante algún tiempo en Jávea, por las Guerras del Desastre del 98, nacidos en Sevilla o carabineros –cuerpo desaparecido en 1940-, destinados en los diferentes cuarteles de Jávea, que decidieron echar raíces en nuestro peculiar paraíso, casándose con muchachas valencianas uniendo a nuestro elenco de apellidos: los sevillanos Montilla y García, entre otros. Y cómo símbolo, también tuvimos nuestra sevillana Torre del Oro: El castillo de les Mesquides, que reposaba a pocos metros del agua como también lo hace el emblemático monumento de Sevilla a orillas del Guadalquivir.

enigmas y espejos

22 enero, 2018

116574254Hace muy mal el Partido Popular en no asumir el discurso del nuevo presidente del Parlamento de Cataluña, como lo que es: la continuación de la pantomima y el desafío al estado. Torrent como primera acción presidencial, tendrá el honor de visitar en Bruselas al prófugo del mocho. El PP como siempre, no entiende lo que significa el nacionalismo y yerra en sus diagnósticos. Luego se molesta si otros partidos políticos se le adelantan, con el ánimo de solucionar de raíz los problemas que el independentismo crea al conjunto de los españoles.

También se equivocaba el PP en los años 90, cuando nos dejaban a los alumnos de la educación secundaria pública, totalmente desamparados y en manos de los ingenieros sociales que ocupaban las plazas de profesores de valenciano. Recuerdo que en mi instituto nos hacían comprar los libros de texto y literatura que mi director catalanista y una escritora del pueblo -catalanista también por supuesto-, conocida en su casa y a la hora de comer, publicaban. Visto hoy con perspectiva eran actos de caridad…

Falla el PP con la guerra abierta contra C’s. Quizá porque la formación naranja ha hecho bien los deberes en Barcelona y Palma de Mallorca y los puede hacer correctamente en Valencia, denunciando y persiguiendo la injusticia de la inmersión lingüística y demás leyes en contra del español en partes tan queridas de España, como Baleares, Comunidad Valenciana y Cataluña. Al independentismo le ha salido Tabarnia y Boadella como espejo. ¿Qué se le aparecerá al PP en estas horas tan complicados para la otrora formación conservadora?

reyes y tiranos

5 enero, 2018

reyesNoche de Reyes… ¡Cuánta magia para los niños y para los no tan niños! Pero los tiranos de nuestro siglo, los acomplejados y malvados detractores de la tradición, se empeñan en dejar huella en la historia con sus cabalgatas de brujas republicanas y drag queens. Sí, quieren dejar huella de su obra, pero lean bien, la historia es la historia, y dejar la impronta no es propio de mentecatos que causan molestias a los ciudadanos. Anécdotas pasajeras que duran lo que dura una legislatura, paciencia. Se quiere borrar en Valencia, el nombre del anterior jefe del estado, el rey Juan Carlos I, el monarca que recogió el testigo de España para moldearlo y convertirlo en una democracia moderna. El alcalde Ribó va a destinar más de 94.000 euros en cambiar señalizaciones de metro, 3.000 cartelitos nuevos…

No quiero ser demagogo y preguntar a qué ONG le vendría bien ese dinero u obra social, conozco unas cuantas, por no hablar de las que se han quedado sin las subvenciones por parte de la Generalitat de Puig y Oltra: Cáritas y Cruz Roja. Sabemos ya las prioridades de estos politicuchos. La obsesión enfermiza de nuestro primer edil, el de Tarragona y sus secuaces socialistas, es tan grande como lo es el abismo que separa su brillantez e inteligencia de la del común de los mortales. A nosotros no nos hará falta crear una Tabarnia dentro de la Comunidad Valenciana, el hartazgo hará que en un año, Ribó, Oltra y Puig sean un mal sueño en el acontecer democrático del pueblo valenciano dentro del Régimen de 1978.

Noche de Reyes esta, la misma en la que Juan Carlos I cumple 80 años, habiendo reinado 39 en nuestro país. Es y será siempre el soberano que normalizó nuestra patria. Ni Ribó, ni Puig, ni ninguno de sus socios podrán aniquilar la memoria del rey estadista. Han querido emular a los romanos con su condena de la memoria, Damnatio memoriae, pero no tienen la categoría de enemigo, ni el rango de líder para poder hacerlo eficazmente. La historia ignora a los mediocres no a los grandes.

¡Viva el Rey y su augusto padre también!

Viena

24 diciembre, 2017

27484451_10155795580562928_2081145961_oViena es ese destino con el que soñamos desde niños… Palacios, edificios señoriales, armonía arquitectónica en cada calle, jardines y por supuesto música. Aunque Austria es una república desde el final de la II Guerra Mundial, la mayoría de instituciones y habitantes sienten nostalgia de imperio y probablemente sea este país del centro de Europa, el principal exponente de lo que a mí me gusta llamar: repúblicas coronadas. Nada hace pensar que los Habsburgo no continúan morando en los palacios de esta insigne ciudad viendo a través de los enormes ventanales, el acontecer de la vida austriaca.

Es una ciudad para visitar en dos ocasiones, verano e invierno. Me centraré en el invierno que es la estación que más magia envuelve a Viena, porque la Navidad aquí se vive a la manera germana que tanto gusta. Dos opciones también para el alojamiento en función del 27479270_10155795571437928_778331296_opresupuesto designado para esta escapada de fin de semana: la célebre web de apartamentos turísticos -hay verdaderas cucadas en el centro- o el Hotel Imperial si queremos de verdad, que Viena quede en nosotros para siempre.

No olviden tomar un café y la famosa tarta Sacher en el hotel del mismo nombre. Esta visita es obligada y mítica, no por ser típica es menos encantadora. Una tarde destínenla a tomar el té o merendar en el 27398067_10155795580407928_319491414_oCafé Central en la Herrengasse, después de pasear por la célebre calle del anillo –Ringstrasse– y otra, en el Café Landtmann, aquí háganlo antes o después de visitar el mercado navideño que está debajo del imponente ayuntamiento y frente a este antiguo teatro modernista.

Es imprescindible acudir a algún concierto o a alguna ópera. La Filarmónica de Viena y Los Niños Cantores de Viena son los más famosos, pero la oferta es amplia y numerosos son los espectáculos de 27398443_10155795580727928_3558868_omúsica de calidad, convirtiéndose en una gran oportunidad para contemplar los hermosos edificios donde se celebran estos conciertos como el Musikverein o la Opera Nacional.

27393971_10155795580302928_766638907_oArte por doquier en los museos de la capital de Austria. Klimnt en el Palacio del Belverdere, disfruten también de su Orangerie. La emperatriz Sisi y su esplendor en el Palacio Imperial de Hofburg donde se encuentra también el Tesoro Real y la grandeza del Sacro Imperio Romano Germánico. La Biblioteca Nacional, también situada en la misma plaza que Hofburg, la de Michaelplatz, es una de las bibliotecas más bellas del mundo y a pocos viajeros se le ocurre acudir a este Sanctasanctórum de los libros, créanme, lo mejor de Viena. Sin abandonar este centro histórico monumental e impresionante, hallaremos la Escuela Española de 27393648_10155795580662928_1960088390_oEquitación –Spanische Hofreitschule–  que realiza cada día, varias demostraciones de la doma clásica española, una ceremonia del caballo sin parangón.

Viena es una ciudad óptima para gozarla andando. No obstante el tranvía es el medio de transporte más agradable para desplazarse a otros lugares como al Palacio de Schönbrunn, al estupendísimo parque de atracciones antiguo, Prater o la zona del Hunderwasselhaus, caprichos de la arquitectura del siglo XX. Otras visitas obligadísimas las catedrales de San Carlos Borromeo y San Esteban y el lugar donde reposan los emperadores de Austria: los Capuchinos. Austria es un país católico,  si se atreven, acudan a una misa en cualquier iglesia, el recogimiento y la devoción nos hará sonrojar a los españoles… Para finalizar,  vayan a hacerse el selfie con uno de los iconos de Viena, la estatua de Strauss en el Stadtpark, cuando terminen el postureo en las redes sociales diríjanse al Edificio Secession, mientras se comen una wiener schnitzel, aunque no sea de buen gusto comer por la calle, nadie se lo tendrá en cuenta… ¡Buen viaje!

EL ÁRBOL DE NAVIDAD

4 diciembre, 2017

unknownCon la llega del Adviento después de la Festividad de Cristo Rey, los hogares de Europa central, y ahora también en España -cuando la tradición hispana siempre fue después de la Purísima- se llenan de abetos y derivados, con luces y adornos. ¿Pero desde cuándo se remonta esta tradición? Los orígenes de porqué se disfraza un árbol no son muy claros, pero sí el nacimiento de esta costumbre en la historia contemporánea.games1web_2770745b

La reina Carlota de Mecklemburgo, esposa de Jorge III de Inglaterra, vino a la corte británica desde su Alemania natal, con todas los ritos navideños germánicos. Pero no sería hasta la llegada de otro alemán -no olvidemos que la sangre real alemana corre por todas las testas coronadas de ayer y de hoy- el esposo de la omnipotente Reina Victoria de Inglaterra, Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, cuando se popularizaría el árbol de navidad. De 3506inmediato, toda la aristocracia inglesa imitó el hogar de la Reina, como hacían y hacen, los buenos súbditos. Pues copiar al soberano en imagen y gustos, es síntoma de  comunión monárquica total, como ahora lo sería en España,  llevando barba por nuestro rey Felipe VI. ¡Atención hipsters!prins_albert_von_saksen-coburg-gotha

Los demás países fueron adoptando dentro del continente, esta ceremonia que llega hasta nuestros días, con gran aceptación en los países anglosajones como Estados Unidos y Canadá. Ya bien entrado el siglo XX, esta estética navideña pasará a formar parte en las demás cortes católicas y las casas de los ciudadanos de sus naciones, conjugando el Belén -de origen napolitano- y los demás adornos universales.

 

 

EL CONVENTO DE NUESTRA SEÑORA DE LA VICTORIA DE JÁVEA EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

29 noviembre, 2017

paula-e1395939977605Para cualquier historiador e investigador, la visita a la Biblioteca Nacional en la capital de España, es una parada obligatoria y deliciosa. La dicha es máxima cuando ese investigador es de Jávea y empieza a topar con documentación de nuestra villa. El Archivo de la Prensa Histórica de la Biblioteca Nacional es una fuente maravillosa para esta labor, como fabulosa es la facilidad que proporciona la institución cultural y su trato para indagar en el pasado.
El 15 de septiembre de 1920, el célebre periódico “El Diario de Valencia”, fundado en 1790 y por lo tanto el decano de la prensa española, recogía entre sus páginas, una noticia que hacía referencia a un texto inédito del gran erudito Chabás. Este artículo no había sido jamás publicado. Guardado por el señor Meseguer, fue entregado al diario de la capital del Turia, que por su singularidad no dudó en sacarlo a luz. El trabajo en cuestión narra la visita pastoral a Jávea en 1732 del Obispo de Albarracín, el Ilmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Francisco Navarro y Gilabert, y que duró 21 días según Chabás. El intelectual no duda en resaltar la importancia de la Orden de Mínimos y su convento de Nuestra Señora de la Victoria en dicha visita:
“…Al llegar a la plaza del Convento salió a recibirla (a la comitiva) la Comunidad de Mínimos (…) El día 20 concedió Ordenes mayores y fueron ordenados hasta noventa y una personas, Clérigos, Religiosos Dominicos, de San Francisco, del Carmen, Mercedarios, Mínimos, Recoletos, y Cartujos. Acabadas las Ordenes, fueron todos profesionalmente al convento de Mínimos de Nuestra Señora de la Victoria, cantando la letanía…”.
Sin embargo no está claro el periodo que pasó el obispo entre nosotros en ese primer tercio del siglo XVIII. Disiente Godofredo Cruañes en el punto 201 de su recopilación del Archivo Parroquial y Municipal de Jávea, de los días de la estancia del prelado pasó en Jávea:
“19 a 28 diciembre de 1732. En estos días hizo la visita Pastoral a esta villa de Jábea el Ilmo. y Revmo. Sr. D. Juan Francisco Navarro y Gilabert. Obispo de Albarracín, por poder del Ilmo. y Excmo. Sr. D. Andrés de Orbe, Arzobispo de Valencia, administrando Ordenes Sagradas, y se alojó en casa de Francisca Miró, viuda de Josep Trilles”.
Años antes, también a principios del siglo XX, el diario conservador valenciano “La Correspondencia de Valencia” fundado en 1883, en su versión provincial de Alicante, publicaba una noticia sobre otra visita episcopal como testigo de la misma y de su recibimiento el ya ex convento de Mínimos en 1907:
“Jávea, 24 de Octubre de 1907. A las cuatro de la tarde de hoy hase reunido en la espaciosa plaza del ex convento de Mínimos, que da acceso á esta villa de Jávea, una compacta y numerosísima muchedumbre ansiosa de tributar entusiasta recibimiento al señor arzobispo de la diócesis valentina.”.
Son muchas las reseñas y las noticias sobre este singular edificio, su orden monástica y la preponderancia de su espiritualidad en la villa de Jávea. Esperemos ir desgranando poco a poco el archivo de la Biblioteca Nacional y publicándolo para todos los javienses.

San Petersburgo

4 noviembre, 2017

sp-1Es una de las ciudades de Europa cuyo conjunto arquitectónico, puede perfectamente hacernos creer que seguimos en el siglo XIX. San Petersburgo, rebautizada como Petrogrado y Leningrado a lo largo de la historia del siglo XX, es la capital cultural y sentimental de la Rusia Imperial y la Rusia actual que tanto quiere emular el glorioso pasado, aunque para ello tenga que mezclar periodos tan antagónicos como el de los zares y el soviético. Un viaje obligado para aquellos que quieran seguir buceando en el profundo mar de la historia de Europa.

Estimados amigos y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, les recomiendo como primera parada: el Hermitage. Se puede adquirir una entrada que incluya el Palacio de Invierno y los demás palacios adyacentes, que albergan colecciones y colecciones del mejor arte del mundo. Sigue siendo un museo a la antigua usanza, con todas la comodidades de la modernidad, sin romper el ambiente romántico. Las salas son inmensas y están distribuidas de manera formidable. Las vitrinas mantienen la imagen de los primeros museos, madera y cristal, dos elementos maravillosos para cuidar lo que se expone.

Reserven dos mañanas para ver los palacios de Catalina y de Nicolás II en Pushkin, y el Palacio de Peterhof en la ciudad del sp2mismo nombre, residencia oficial de los zares y cuyos parques, jardines y fuentes son delicias arquitectónicas. Es muy cómodo utilizar Uber para realizar estas excursiones desde cualquier punto de San Petersburgo. Las tardes, dedíquenlas a pasear por el Barrio Dostoievski repleto de rincones que inspiraron a los literatos y artistas decimonónicos rusos, también pueden ir de compras por la célebre Avenida Nevsky o tomar el té con pastas en el Hotel Lion Palace o en el Astoria y disfrutar en el Teatro Mariinsky. Más tarde, ya al anochecer, diríjanse a la calle Moika River Embankment, escojan un bote y disfruten del panorama que les ofrecerá San Petersburgo desde los canales. Los palacios y palacetes iluminados, aparecerán a babor y estribor. Rematen la jornada con un buena degustación de caviar y demás delicias rusas en el Restaurante Dom, que hallarán justo a unos metros en el mismo muelle donde se inició el crucero nocturno que dura cerca de una hora.

Como tierra eminentemente cristiana ortodoxa, San Petersburgo está repleta de monumentos religiosos. No deben olvidar visitar la Catedral de San Isaac, la Catedral de Kazán, la Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada y la Catedral de San Pedro y San Pablo donde reposan los restos de la mayoría de los zares de Rusia, incluido el Zar Nicolás II y su familia. Para trasladarse a esta última iglesia, destinen más tiempo para los alrededores, pues al cruzar el río Nevá, podrán aprovechar para conocer más la Fortaleza y subir al Acorazado Aurora. No pueden irse de San Petersburgo sin la tradicional Matrioshka. Las auténticas muñecas rusas pintadas a mano y de una buena madera, las encontrarán en la tienda de regalos “Museum” en la calle Mytninskaya Naberezhnaya, 7-5, en la misma zona de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo.

Memorias de África II: Zanzíbar (Tanzania)

20 octubre, 2017

Vela latina en la playa.La isla de Zanzíbar (Tanzania) es el refugio perfecto para los que buscan un paraíso de la naturaleza, con viajeros y pocos turistas, mucha historia, esencia por doquier y cultura en cada piedra. Llamada la Isla de las Especias por el papel importante que tuvo este lugar en el comercio, Zanzíbar fue influyente en el Imperio Otomano, siendo clave en el tristemente conocido mercado de esclavos.

Una semana o cinco días, serán más que suficiente para conocer a fondo la isla y empaparse de todo lo que ella esconde. La ruta del viaje puede iniciarse en la zona septentrional de Zanzíbar.  Una hora y veinte minutos durará el trayecto en coche desde el aeropuerto, por caminos y carreteras jalonados de bosques de palmeras y plataneras, hasta el norte de la isla. Allí hallarán algunos complejos hoteleros que valen mucho la pena y que están alejados de la parafernalia de otros países turísticos. Una arena blanca inmaculada les besará los pies. No olviden los atardeceres en las embarcaciones de las míticas velas latinas.

Después de unos días de tranquilidad, cualquier viajero amante de lo auténtico, debe visitar la ciudad de Stone Town. Callejear por el bazar, perderse por sus angostas calles, conocer la Lonja y  tomar un buen té en el Africa House Hotel, el característico club británico que guarda toda la esencia de la época colonial.

Después de las visitas obligadas a la Catedral Anglicana y al Mercado de Esclavos, es altamente recomendable enrolarse en una embarcación en el varadero al lado del antiguo edificio del reloj, e iniciar la excursión a Prison Island o Isla Changuu, una isla donde llegó a construirse una cárcel que no llegó a usarse, cuad-zan-3-copiapara convertirse más tarde en hospital para enfermos de Malaria y que ahora alberga un hotel, varios restaurantes y unas de las maravillas de la naturaleza: las descomunales tortugas casi bicentenarias.

No hay que olvidar que Zanzíbar forma parte de Tanzania, un país eminentemente musulmán, pero que respeta profundamente las demás religiones, conviviendo con un número importante de cristianos -católicos y protestantes- sin conflicto alguno, por ello no está demás respetar sus costumbres en sus playas y en sus calles. Anímense, vale la pena.

Memorias de África I: Kenia

3 octubre, 2017

cuad-ken-2Kenia es el paradigma del exotismo africano con el sabor colonial de fondo. Leyenda y realidad. Romanticismo y dejadez. Todo fluye en extremo, por ello sigue siendo el destino perfecto para el auténtico safari fotográfico. Una vez se llega a Nairobi es aconsejable pasar una noche en la capital y visitar al día siguiente la ciudad y la casa de la película Memorias de África, el Museo Karen Blixen. El célebre film se rodó en esta villa, cuya propietaria era el personaje que interpretaba Meryl Streep en el largometraje.

Al día siguiente, para los amantes de la carretera, desplácense en coche y contemplen los parajes y las ciudades hasta llegar al safari de destino, de lo contrario, si les cansan las horas de coche,  recomiendo contratar un vuelo desde Nairobi a Masai Mara directamente, aunque no deberían perderse el primer espectáculo de la vida salvaje en el Lago Nakuru, para el cual es necesario mucha carretera. Una mañana o una tarde en el Lago Nakuru bastará para quedarse prendado de África. Esta reserva dista mucho de las otras del país por su orografía y vegetación. Impresionará al viajero, mientras su Land Rover atraviesa este paraje, la cantidad inmensa de mariposas revoloteando por todas partes que se mezclan con el fuerte aroma que todas las flores y plantas desprenden embriagando sin exageración, el aire limpio y virginal. El color verde adquiere un sinfín de tonalidades difícil de describir. A los pocos segundos del camino de este safari, las cebras esperarán junto a los monos, para vernos desfilar, convirtiéndonos nosotros en el objeto de curiosidad y no ellos. El rinoceronte blanco campa por doquier y los flamencos pintan de rosa todo el lago en la época adecuada.

Para pernoctar después de la fabulosa visita a Nakuru, deben escoger un hotel cercano, en el Lago Navasha. Les recomiendo encarecidamente el hotel: “Lake Navasha Sopa Lodge Lodge”.copiot Alojamiento mítico por la arquitectura eminentemente colonial y tribal y que se encuentra a orillas del mismo lago, un sitio idóneo para los amantes del postureo pero sobre todo para los seguidores de lo auténtico.  Cada noche habrá una ventura al volver de cenar a la cabaña-habitación, con la posibilidad de divisar algún hipopótamo. Un guía siempre les acompañará por seguridad. Si por la noche no han tenido suerte de ver a los hipopótamos, navegar por el lago al día siguiente, será experiencia que no les dejará indiferente al pasar tan cerca de estos animalillos de agua. Una singladura africana auténtica que se podrá completar paseando al lado de las jirafas una vez atraque el bote.

Masai Mara es el parque nacional más importante de Kenia y por ende el más extenso. La facilidad para tropezar con Los Cinco Grandes: el león, el rinoceronte negro, el elefante, el leopardo y el búfalo, es total. Cierto es que el más complicado de ver es el rinoceronte negro, pero ello dependerá del guía que tengan y de las ganas de pasar un día más en el safari. Las cebras, hienas, monos, jirafas, ñus, gacelas, guepardos, jabalíes, avestruces… serán nuestros compañeros de viaje durante todo el safari. Créanme queridos lectores y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, que lo que más valdrá la pena en el segundo o tercer día de safari, será el viaje en globo al amanecer. Manadas de ñus, jirafas, elefantes y cebras despertarán con la salida del sol buscando el confort de la escasa vegetación y el agua. Es el nacimiento de un nuevo día que contrasta con el paso cansado de los búfalos, que han pasado la noche en vela huyendo de los leones… Una vez se aterriza en la sabana, después de esta excursión, el desayuno al lado de las cebras y de las acacias -símbolo de la belleza africana- será otro de los encantos de este viaje, el silencio de la mañana y el aroma del English Breakfast, nos transportarán a la época del Imperio Británico.

kenia3Quizá sea la visita más folclórica y la más turística de nuestro viaje a Kenia, pero conociendo un poblado Masai se harán una idea de cómo vivía esta tribu de guerreros cuyas mujeres son, desde mi punto de vista, la piedra angular. Es altamente recomendable acabar nuestra visita a Kenia en su costa. Pasar una noche en Mombasa y conocer sus playas que nada tienen que envidiar a otros lugares bañados por el Océano Índico, será el colofón al país de los safaris. ¿Recuerdan la película de Disney El Rey León? Con la visita a Kenia, estos dibujos animados cristalizarán ante sus ojos. ¡Compren ya el billete!

prusia

20 septiembre, 2017

federico_iiEste post queridos seguidores y amigos de Los Cuadernos de Napoleón versará sobre una de mis naciones favoritas desaparecidas. El mítico país de Prusia nació como una región ocupada por nobles germanos durante el siglo XIII, que bajo la Orden Teutónica, cristianizaron toda esta área báltica. Tres siglos más tarde, se transformó en un ducado importantísimo. El Ducado de Prusia se unió al Margraviato de Brandeburgo, cristalizando así el nacimiento del Reino de Prusia: la esencia de la Alemania como potencia europea en los siglos XVIII, XIX y principios del XX. Formaron parte de este reino la totalidad o parte, de los territorios actuales de estas naciones: Alemania, Polonia, Rusia, Lituania, Dinamarca, República Checa…
La capital inicial del Reino de Prusia fue Könnisberg, una ciudad meridional, auténtico escenario de un libro de cuentos medievales. Posteriormente la corte se trasladó a Berlín, para que la dinastía Hohenzollern en el siglo XVII, rigiera de una manera más centralista, el vasto imperio alemán del cual eran llamados a gobernar.
¿Qué rememora Prusia? Reminiscencias de un genial ayer, Borussia en latín -a ustedes les debe sonar ese equipo de fútbol alemán- Preussen en alemán, fue la potencia militar por antonomasia en el siglo XVIII. Dispuso de un ejército temido, respetado y admirado por los demás imperios, cuyos uniformes azules tuvieron como origen las pruebas químicas de un prusiano, de ahí el nombre con el que teñían sus casacas y que hoy está catalogado como el Azul Prusia o de Berlín.

Prusia es sinónimo de preponderancia, de esplendor, de hegemonía, de estilo y el paradigma de la evocación dieciochesca. Fue el máximo exponente de la figura del rey como caudillo militar, sirvan de ejemplo los nombres de los emperadores Guillermo I, Federico III y Guillermo II el último káiser y rey de Prusia. Hablar de Prusia es ya hablar de Alemania, de Bismarck y su obra unificadora a imagen y semejanza del Sacro Romano Imperio Germánico, deshecho por Napoleón.

En el mapa podemos comprobar la complicada área territorial de este país extinto, cuyo color azul prusiano queda como gotas de pintura caídas de manera caprichosa en el atlas de Europa. Todo ello por varios motivos, uno de vital importancia: la orografía propia de los países centroeuropeos, donde cobra relevancia el elemento geográfico que jalona su uniformidad estética topográfica con los lagos, los ríos caudalosos, los sistemas montañosos y alguna que otra península.

La otra cuestión a tener en cuenta en la difícil cartografía de este reino desparecido, es la geopolítica, culpable también de esa apariencia abstracta en el plano del viejo continente, provocada por muchos ducados, grandes ducados y principados, así como reinos germanos, que se mantuvieron al margen del Reino de Prusia, siendo soberanos hasta el final de la I Guerra Mundial, donde también desapareció el Reich, la monarquía y Prusia como reino.

Durante la República de Weimar, Prusia se convierte en un estado libre con parte de su espacio físico menguado por el Tratado de Versalles. Con la llegada del nacionalsocialismo, la originaria patria del Canciller de Hierro se convierte en un estado autónomo. Al final de la II Guerra Mundial, con la derrota de Hitler y la Alemania Nazi, los soviéticos toman el control de esta región hasta su disolución total como Prusia Oriental en 1947. Könnisberg, la primigenia capital de Prusia pasó a llamarse Kaliningrado dentro de la URSS. Hoy día mantiene el nombre ruso y la afiliación nacional de la tierra de los zares, formando el Óblast de Kaliningrado, una zona federal de Rusia. La Prusia Occidental es en estos momentos, dos estados federales (länders) de la Alemania unida después de la caída del muro: Berlín y Brandeburgo.