oriente medio

27 abril, 2015

oriente-medioOriente Medio, esa constante en la  historia de la política y de la humanidad, pero ¿qué está sucediendo ahora y qué ocurrirá después? ¿Por qué esa tensión y agresión perpetua entre Oriente y Occidente en estas últimas décadas? ¿Por qué nace el terrorismo islámico?

El escenario inicial debemos encontrarlo en la descolonización y la pérdida de la influencia de las potencias occidentales en África y Asia. La posterior independencia de los nuevos estados de sus antiguas metrópolis, trajo un sinfín de gobiernos locales déspotas y reinados no muy felices en la que la democracia brillaba por su ausencia. En los años 70, en plena Guerra Fría y a consecuencia de la lucha por la hegemonía política en Oriente Medio entre la Unión Soviética y Estados Unidos, surgieron estados islamistas como el de Irán, antigua Persia, apoyados unas veces por los rusos, otras por los americanos. Concluyendo así los periodos de países musulmanes laicos, que está culminando en estos días como luego veremos. El conflicto palestino-israelí, será el que motivará la génesis de un terrorismo internacional atroz, de índole islamista. Otros grupos terroristas islámicos como Al Qaeda, tienen orígenes en la anteriormente citada lucha entre soviéticos y yanquis.

El escenario actual empezó cuando Estados Unidos decidió acabar con Irak otra vez –La guerra del Golfo no lo permitió- aunque con pretextos absurdos como la operación Libertad Duradera y las Armas de Destrucción Masiva. Occidente se sumó a esta nueva moda de los intereses estadounidenses, la nueva era de cambiar regímenes autoritarios en Oriente Medio por democracias. Un fin en filosofía política bastante loable, pero que entrañaba varios cuestiones difíciles de responder. ¿Era legítimo que por las armas, un país extranjero invadiera a otro con la excusa de cambio de régimen? ¿Se imaginan ustedes algo así en la España de Franco? Afganistán, con el intento de eliminación de los talibanes, fue la réplica a los atentados del 11-S, una guerra bien intencionada como respuesta al terrorismo de Al Qaeda, pero que actualmente supone uno de los mayores fiascos de la  historia bélica americana.

En 2010 llegó la Primavera Árabe, una rebelión popular que a priori parecía abrir nuevas etapas democráticas en varias naciones gobernadas hasta el momento, por “tiranos” en Oriente Medio y el Magreb. Pero no era así. Las maniobras de Occidente capitaneadas por Estados Unidos, repletas de subterfugios nada inteligibles por la política internacional en unos casos y el islamismo radical en otros, habían programado descabalgar del poder a Sadam Hussein en Irak, a Muamar el Gadafi en Libia, a Hosni Mubarak en Egipto, a  Bashar al-Assad en Siria, a Zine El Abidine Ben Ali en Túnez o a Ali Abdullah Saleh en Yemen. Países laicos, de mayoría musulmana, donde sus regímenes políticos toleraban a los cristianos y otras religiones.

Lo políticamente correcto no siempre es sinónimo de legalidad o moralidad. Vaya por delante que las dictaduras en Oriente Medio siempre han sido enemigas de los Derechos Humanos y de la libertad, pero es imprescindible reseñar la estabilidad política y la convivencia ejemplar de todas las religiones bajo los gobiernos anteriormente citados. Con la Primavera Árabe llegaron las pseudodemocracias que traían consigo el feroz y letal Islamismo que ha cercenado la libertad de religión, la libertad política y suponen una gran amenaza para el mundo. Con estas revueltas nace Estado Islámico  -E.I.- que siembra de horror y terror los pueblos de Siria, Libia e Irak, que ya vemos como actúan. Realmente eran tan malvadas las dictaduras, relación cordial y amistosa con muchos países de occidente en el siglo XX. Tradicionales gestos de fraternidad, ahora imposibles. Egipto ha logrado frenar al islamismo radical, Siria está combatiendo contra los asesinos de E.I. un mal llamado Yihadismo por la prensa europea,  que está dejando a Al Qaeda como una ONG similar a la Cruz Roja.

El futuro escenario de Oriente Medio es bastante desolador, ante la inoperancia de la ONU , los intereses de Estados Unidos y Rusia y la anuencia de una Europa que ha perdido todo control en política internacional, su poder es inexistente, ensimismada en sus problemas económicos y en su ya inevitable descomposición, algo que tienen muy claro Israel, Rusia y Estados Unidos y también el enemigo principal del modo de vida occidental: el islamismo radical.

¿Ha hecho bien Estados Unidos de eliminar los gobiernos autoritarios, por el petróleo o por el establecimiento de la democracia? Los resultados nos dan la respuesta. El futuro para Oriente Medio -puede ser políticamente incorrecto reconocerlo- se perdió cuando se decidió intervenir de manera deliberada en las políticas internas de estados independientes.

You Might Also Like