Los Cholbi y el Nazareno de Jávea

23 abril, 2018
Joaquín Cholbi y dos de sus hijas con la boina carlista.

Joaquín Cholbi y dos de sus hijas con la boina carlista.

Hace un año ya de la publicación del libro Jesús Nazareno. 250 años de devoción en Jávea, y la ampliación de documentación y de anécdotas ha sido un torrente desde entonces. Intentaremos ir publicando toda nueva aportación a la historia local entorno a nuestra imagen venerada. Ahora queridos amigos y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, nos ocuparemos de dos anécdotas de los Cholbi, uno de los linajes más importantes de la villa de Jávea, ligados a la Orden de Malta, con privilegio de nobleza y de las pocas familias con solar en nuestra ciudad y en Valencia a partir del siglo XVII. Las dos ramas de este relato proceden de Miguel Jerónimo Cholbi, quien casó con Margarita Ferrer, hija del sobrino bisnieto de San Vicente Ferrer.

Como sabemos, los Cholbi eran los custodios de la túnica del Nazareno en el arca gótica de su casa en el Carrer Roques. Esa misma casa -la posteriormente conocida casa Candelaria y de las más antiguas del pueblo- sería también testigo de un hecho emotivo para la familia, relacionada con uno de los personajes más carismáticos e importantes. Hablamos del alcalde en varias ocasiones y líder regional de los carlistas: Joaquín Cholbi Climent. Joaquín era hijo del diputado provincial Carlos Cholbi Zaragoza y de Joaquina Climent Sombiela, natural de Bocairente. Joaquín era el pariente más cercano de los célebres hermanos Cristóbal y Carlos Cholbi Bañuls, y a él le tocó organizar todo lo referido a la ejecución del Asilo-Hospital. Godofredo Cruañes Aracil, descendiente directo de Joaquín nos cuenta que en la procesión de la subida del Nazareno del 3 de mayo de 1909, Joaquín quiso despedirse del Nazareno, pues llevaba tiempo aquejado de una grave enfermedad y no salía de casa. Así fue como la imagen paró en la actual calle de la Escuela, virando las andas hacia la fachada de la casa de los Cholbi, quedando el Nazareno debajo de la ventana de la alcoba donde el político tradicional yacía en cama enfermo. Pudo Joaquín asomarse y admirar por última vez y con devoción a Jesús Nazareno. Moriría en septiembre de ese mismo año.

Otro Cholbi, en este caso el cuñado y primo lejano del anterior, protagonizó otra anécdota, de la que queda prueba material. Cuenta la Familia Sanz de Bremond, que su antepasado directo, Juan Bautista Cholbi Catalá, esposo de María del Rosario Cholbi Climent -hermana de Joaquín- encargó una imagen del Nazareno en Valencia. Se desconoce el taller y el imaginero, pero por la escultura cabe destacar que Cholbi entregaría una fotografía o estampa al artista para que el rostro del Nazareno, con su inclinación de la cruz tan característica y los ricos bordados de su túnica, fueran una fiel reproducción de la talla grande de Jávea. Una vez adquirida y llevada al pueblo, Juan Bautista quiso que fuera rifada en la novena. Como todo contribuyente devoto de la época, la familia de Juan Bautista compró sus boletos para participar y ayudar a la cofradía. Desconocemos el número de papeletas adquiridas por los Cholbi-Catalá, pero lo que sí sabemos es que la buena suerte obligó a que la pequeña imagen fuera sorteada tres veces, tocándole en todas estas ocasiones al propio dueño, Juan Bautista Cholbi. Finalmente se acordó entre risas que la imagen se la quedara él. Este Nazareno pequeño se encuentra en la casa de los Carbonell-Sanz de Bremond en Valencia. No hace muchos años, esta pequeña imagen viajaba en una hornacina de madera con la familia, desde Valencia a Jávea en verano, a la finca “El Rebaldí” y de vuelta a Valencia, a la solariega casa de los Cholbi en la ciudad del Turia en invierno

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