Jordania

4 mayo, 2018

32089453_10156062373897928_373289656533385216_nJordania, la nación moderna que custodia la maravillosa ciudad de Petra, es el país árabe que limita con Irak, Siria, Arabia Saudita e Israel. Sí, en pleno centro del siempre enigmático y problemático Oriente Medio. Un lugar caprichoso para la geopolítica y testigo directo de los conflictos milenarios. Tierra Santa también se extiende por el reino hatsemita, y debo decirles queridos amigos y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, que no es fácil explicar lo que se siente al contemplar algunos de los escenarios y paisajes del Antiguo Testamento y del Evangelio. Los jordanos son muy sensibles con la actual lucha palestino-israelí, y no es de extrañar ya que la mayoría son hijos y nietos de palestinos, el mismo pueblo que habitaba Transjordania, el verdadero estado antes de la I Guerra Mundial. Amán es la capital de Jordania, vestigios de un poderoso ayer como el Teatro Romano y la Ciudadela, recorren todavía sus plazas. las angostas calles con sus escaleras nos conducirán a los mercados, comercios y a la Mezquita del rey Abdalá I con sus azules y blancos.

Aconsejo emprender el viaje de norte a sur. Jerash o Gerasa debe ser nuestra primera parada. Empaparse de la época romana en pleno oriente es una de esas maravillosas experiencias inolvidables que nos ofrece Jordania. Disfrutaremos durante la visita, de una feliz restauración de esta antigua ciudad de la Decápolis con sus ruinas y toda la arquitectura romana conservada de una manera excepcional. El Arco de Adriano, el Foro, los templos de Zeus y Artemisa, la Columnata, el Circo… son imponentes monumentos que ayudarán a comprender la grandeza del Imperio Romano en un lugar tan alejado de Roma.

Antes de emprender el viaje a la joya de la corona de Jordania, Petra, es obligada una excursión a Madaba, ciudad que alberga la Iglesia Ortodoxa de San Jorge donde se encuentra el mapa-mosaico más antiguo sobre Palestina, del siglo VI d.C. Callejear por esta población será una oportunidad para la compra interesante de piezas de arte y alguna antigüedad. Desde allí nos acercaremos a los mismos parajes que contemplaron los Profetas en el Antiguo Testamento: el Monte Nebo y el Valle del Jordán.32215286_10156062373882928_7510081407494914048_n

Sé que es imposible mencionar Petra sin tener como referencia, la película de Indiana Jones y la última cruzada. El film de Spielberg se convirtió en la mejor agencia de viajes para Jordania durante muchos años. Si Petra en el pasado había sido destino turístico para la aristocracia europea con ínfulas aventureras, a finales de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado, se convierte en uno de los viajes estrella en todo el mundo. Y no es para menos. Los nabateos, que según la tradición son los descendientes de Ismael, el segundo hijo Abraham, establecieron en Petra la capital de su reino. Decidieron construirla en un lugar estratégico geográficamente, para impedir los embistes enemigos. Dentro de un desfiladero se encuentra esta maravilla del mundo. Pocas cosas emocionan hoy día, les aseguro que cuando vislumbren el Tesoro de Petra, esculpido en la roca rojiza bajo el cielo azul, tendrán la certeza de que ya han visto todo en esta vida. La ciudad es extensa y dos días serán suficientes para pasear, visitar toda la arquitectura nabatea y reflexionar en los miradores escondidos, háganlo en camello, burrito o a pie. Al atardecer, tomen el té frente el Tesoro y dejen escapar las horas…

De camino al Mar Muerto, nos detendremos más o menos en la mitad del trayecto, para ver la estatua de sal de la mujer de Lot. Otro pasaje bíblico en este país singular. Imprescindible tomar el baño en el Mar Muerto, flotarán por el exceso de salinidad y podrán embadurnarse del barro negro a orillas de estas aguas. El Mar Muerto desde Jordania supondrá la fabulosa oportunidad de desplazarnos hacia Tierra Santa en el emblemático lugar donde fue bautizado el Señor por San Juan Bautista. El río Jordán está dividido literalmente para delimitar la frontera entre Jordania e Israel. En la parte jordana se encuentra exactamente el lugar del Bautismo del Hijo de Dios.

27999193_10155838909047928_1024385177_oYa va finalizando nuestro viaje por Jordania y la penúltima parada debe ser el desierto de Wadi Rum. Volvemos al cine pues aquí se rodó Lawrence de Arabia y recientemente Marte. Deben pasar una noche o dos en el desierto. Todo está bien organizado para que el confort de un hotel sea sutilmente sustituido por la magia de pernoctar en el desierto rojo. Convivir con los beduinos, comer los alimentos cocinados debajo de la tierra, el té, la conversación… todo es irrepetible. El propio Thomas Edward Lawrence se dejó seducir por este lugar y aquí se quedó a vivir y a luchar en la Rebelión Árabe contra el Imperio Otomano, una escultura en la roca recuerda a este gran héroe británico en lo que fue su hogar en Wadi Rum.

La última estación el Mar Rojo, sí, el que separó Moisés para huir con el Pueblo de Dios de los egipcios, baña también Jordania. En Aqaba pueden disfrutar del buceo para descubrir el coral, gozar de la gastronomía y relajarse pensando en todo lo que ha ocurrido en este maravilloso viaje. Volverán a Jordania, se lo aseguro.

 

 

 

 

 

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