in god we trust (I parte)

2 febrero, 2016

logos-partidosDesde hace varias décadas la fiebre por las series estadounidenses sigue ascendiendo de una manera total, en la que nos parece más cercano Nueva Jersey que Murcia. Sin embargo, este apego al país de las oportunidades y libertades, surgió con el cine en la segunda mitad del siglo XX. Ahora con la globalización y el estilo de vida occidental, nos sentimos más identificados con Estados Unidos que con Polonia o Austria.

Con este post de hoy, queridos lectores, seguidores y amigos de Los Cuadernos de Napoleón,  y los próximos que publicaré posteriormente, intentaré hacer una breve síntesis sobre el sistema electoral estadounidense, los partidos y la elección de candidatos. Espero que sea de su ayuda ahora que el noticiero nacional va a inundarnos con imágenes de Trump y Clinton en Iwoa y New Hampshire.

Si bien es cierto que el bipartidismo como tal, no existe en tierras norteamericanas como tampoco lo hay en España, las formaciones políticas más importantes de los Estados Unidos de América, que han ido alternándose para dominar el mundo desde la Casa Blanca son dos: el Partido Republicano –Republican Party o G.O.P Grand Old Party– cuyo color es el rojo y el Partido Demócrata –Democratic Party– representado por el color azul. Son partidos muy heterogéneos, más complejos de lo que estamos acostumbrados en nuestro país y otras naciones de Europa, donde a veces ser militante de un partido en España o en Francia es más propio de una secta. Tanto en el G.O.P como en el D.P. confluyen muchas corrientes ideológicas, grupos de presión, asociaciones y todo tipo de creencias e intereses bajo las mismas siglas. El G.O.P alberga la derecha, el centro derecha y parte del fundamentalismo político-religioso y los demócratas, el centro derecha, el centro, el centro izquierda y residuos izquierdistas. No siempre fue así, puesto que el Partido Republicano en sus inicios, se presentó como una formación progresista por su defensa a ultranza en la liberación de esclavos frente al conservadurismo de los demócratas, que se negaban a renunciar a sus intereses en los estados del Sur, a cambiar. Paradojas de la historia.

Las mascotas de los dos grandes partidos –el elefante republicano y el burro demócrata- tienen su origen en las ilustraciones de la prensa del siglo XIX, pues los periódicos recurrían siempre a las caricaturas como instantánea política-satírica. El burro fue elegido por un candidato presidencial como animal modesto y trabajador, después de que la crítica tildara al líder demócrata de asno, por supuestas carencias intelectuales y una tozudez evidente. El elefante fue representado en las viñetas de los rotativos como un animal grande y poderoso, pero lento, como los republicanos. A pesar de su connotación negativa el G.O.P. decidió adoptar al paquidermo como emblema.

Otra diferencia notable con España, es la sempiterna referencia a Dios como el lema oficial de  USA, que corona este artículo In God we trust, Confiamos en Dios. Ambos partidos políticos, suelen terminar sus discursos y mítines con el manido “Dios bendiga a los Estados Unidos de América” –God bless the United States of América– que por supuesto repiten los candidatos cuando alcanzan la Casa Blanca. Algo impensable en suelo íbero a estas alturas, pero allende los mares, tienen muy claro que no se puede dar la espalda a la fe cotidiana de sus electores.

Les emplazo pues, a la segunda parte de este apasionante tema tan lejano pero “nuestro” a la vez. En el siguiente cuaderno napoleónico profundizaremos en las primarias de los partidos, para saber cómo se eligen los candidatos. Será hasta entonces amigos… God bless you!!!

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