cataluña

23 septiembre, 2015

corazonNo voy a hacer una síntesis de lo que nos ha llevado hasta el 27-S, para ello llevamos meses y años escuchando a políticos, periodistas, tertulianos y amantes de las barras de bar. Me centraré única y exclusivamente en el día después. Sí, el 28 de septiembre, el lunes.

Amigos y conocidos, me escriben y preguntan qué va a ser de Cataluña el próximo domingo. Yo les tranquilizo y contesto, será lo que hoy, una comunidad autónoma más de este maravilloso país, en el que llevamos siglos peleándonos y matándonos, no hay nada más español que eso, bueno y también hablar mal de España, eso también es muy patriotero.

El 28 de septiembre no va a ocurrir nada ¿Por qué? Muy sencillo. Hay una Ley, un Estado de Derecho, una Monarquía Parlamentaria y una Cámara Alta que nos representa a todos como garantes de la Soberanía Nacional. ¿Acaso la Ley no nos persigue a los españolitos cuando nos saltamos un semáforo, cometemos una falta o un delito? ¿No es cierto que la Agencia Tributaria nos persiguen si nos hemos olvidado de pagar al Reino de España? Entonces… ¿Por qué sufrir? ¿Por qué estar inquietos? Confío en que si un español de Cataluña, que además es el representante del estado en esa región como presidente de la Generalidad Catalana, se salta la Ley, pues caerá sobre él todo el peso de ésta, como dicen los cursis.

De lo contrario, no quiero vivir en una España donde las altas instituciones, las leyes, los gobiernos, permiten que unos compatriotas nuestros puedan ningunear las leyes y no cumplirlas. Esta no es la igualdad que nos prometieron en 1978, entonces seré el primer español en pedir asilo político en países donde todos sus ciudadanos sean iguales y tengan los mismos derechos y obligaciones. Sí esto ocurriera queridos lectores de Los Cuadernos de Napoleón, estarían legitimados todos ustedes, como ciudadanos españoles,  a no pagar sus impuestos, nada de IBI, nada de basura, ni los tributos para con la Seguridad Social… ¿O es que Artur Mas será más que nosotros?

Y como último término, si un gobierno nacional débil y una desidia popular ayudara a provocar una situación no deseada con una revuelta violenta, no olvidemos jamás a la gente que ha jurado con su vida defender la unidad de España, la Constitución y al Rey.

Finalmente cabe esperar que la bravuconada, la payasada de barretina y estrellada que inicuamente se ha apoderado de nuestra amada Cataluña, acabe el lunes, cuando todos despierten a las diete de la mañana, y comprueben que sus DNI y pasaportes son los mismos que la noche anterior y que la vida sigue igual…

You Might Also Like