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EL ÁRBOL DE NAVIDAD

29 noviembre, 2017

unknownCon la llega del Adviento después de la Festividad de Cristo Rey, los hogares de Europa central, y ahora también en España -cuando la tradición hispana siempre fue después de la Purísima- se llenan de abetos y derivados, con luces y adornos. ¿Pero desde cuándo se remonta esta tradición? Los orígenes de porqué se disfraza un árbol no son muy claros, pero sí el nacimiento de esta costumbre en la historia contemporánea.games1web_2770745b

La reina Carlota de Mecklemburgo, esposa de Jorge III de Inglaterra, vino a la corte británica desde su Alemania natal, con todas los ritos navideños germánicos. Pero no sería hasta la llegada de otro alemán -no olvidemos que la sangre real alemana corre por todas las testas coronadas de ayer y de hoy- el esposo de la omnipotente Reina Victoria de Inglaterra, Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, cuando se popularizaría el árbol de navidad. De 3506inmediato, toda la aristocracia inglesa imitó el hogar de la Reina, como hacían y hacen, los buenos súbditos. Pues copiar al soberano en imagen y gustos, es síntoma de  comunión monárquica total, como ahora lo sería en España,  llevando barba por nuestro rey Felipe VI. ¡Atención hipsters!prins_albert_von_saksen-coburg-gotha

Los demás países fueron adoptando dentro del continente, esta ceremonia que llega hasta nuestros días, con gran aceptación en los países anglosajones como Estados Unidos y Canadá. Ya bien entrado el siglo XX, esta estética navideña pasará a formar parte en las demás cortes católicas y las casas de los ciudadanos de sus naciones, conjugando el Belén -de origen napolitano- y los demás adornos universales.

 

 

San Petersburgo

4 noviembre, 2017

sp-1Es una de las ciudades de Europa cuyo conjunto arquitectónico, puede perfectamente hacernos creer que seguimos en el siglo XIX. San Petersburgo, rebautizada como Petrogrado y Leningrado a lo largo de la historia del siglo XX, es la capital cultural y sentimental de la Rusia Imperial y la Rusia actual que tanto quiere emular el glorioso pasado, aunque para ello tenga que mezclar periodos tan antagónicos como el de los zares y el soviético. Un viaje obligado para aquellos que quieran seguir buceando en el profundo mar de la historia de Europa.

Estimados amigos y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, les recomiendo como primera parada: el Hermitage. Se puede adquirir una entrada que incluya el Palacio de Invierno y los demás palacios adyacentes, que albergan colecciones y colecciones del mejor arte del mundo. Sigue siendo un museo a la antigua usanza, con todas la comodidades de la modernidad, sin romper el ambiente romántico. Las salas son inmensas y están distribuidas de manera formidable. Las vitrinas mantienen la imagen de los primeros museos, madera y cristal, dos elementos maravillosos para cuidar lo que se expone.

Reserven dos mañanas para ver los palacios de Catalina y de Nicolás II en Pushkin, y el Palacio de Peterhof en la ciudad del sp2mismo nombre, residencia oficial de los zares y cuyos parques, jardines y fuentes son delicias arquitectónicas. Es muy cómodo utilizar Uber para realizar estas excursiones desde cualquier punto de San Petersburgo. Las tardes, dedíquenlas a pasear por el Barrio Dostoievski repleto de rincones que inspiraron a los literatos y artistas decimonónicos rusos, también pueden ir de compras por la célebre Avenida Nevsky o tomar el té con pastas en el Hotel Lion Palace o en el Astoria y disfrutar en el Teatro Mariinsky. Más tarde, ya al anochecer, diríjanse a la calle Moika River Embankment, escojan un bote y disfruten del panorama que les ofrecerá San Petersburgo desde los canales. Los palacios y palacetes iluminados, aparecerán a babor y estribor. Rematen la jornada con un buena degustación de caviar y demás delicias rusas en el Restaurante Dom, que hallarán justo a unos metros en el mismo muelle donde se inició el crucero nocturno que dura cerca de una hora.

Como tierra eminentemente cristiana ortodoxa, San Petersburgo está repleta de monumentos religiosos. No deben olvidar visitar la Catedral de San Isaac, la Catedral de Kazán, la Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada y la Catedral de San Pedro y San Pablo donde reposan los restos de la mayoría de los zares de Rusia, incluido el Zar Nicolás II y su familia. Para trasladarse a esta última iglesia, destinen más tiempo para los alrededores, pues al cruzar el río Nevá, podrán aprovechar para conocer más la Fortaleza y subir al Acorazado Aurora. No pueden irse de San Petersburgo sin la tradicional Matrioshka. Las auténticas muñecas rusas pintadas a mano y de una buena madera, las encontrarán en la tienda de regalos “Museum” en la calle Mytninskaya Naberezhnaya, 7-5, en la misma zona de la Fortaleza de San Pedro y San Pablo.

Memorias de África II: Zanzíbar (Tanzania)

20 octubre, 2017

Vela latina en la playa.La isla de Zanzíbar (Tanzania) es el refugio perfecto para los que buscan un paraíso de la naturaleza, con viajeros y pocos turistas, mucha historia, esencia por doquier y cultura en cada piedra. Llamada la Isla de las Especias por el papel importante que tuvo este lugar en el comercio, Zanzíbar fue influyente en el Imperio Otomano, siendo clave en el tristemente conocido mercado de esclavos.

Una semana o cinco días, serán más que suficiente para conocer a fondo la isla y empaparse de todo lo que ella esconde. La ruta del viaje puede iniciarse en la zona septentrional de Zanzíbar.  Una hora y veinte minutos durará el trayecto en coche desde el aeropuerto, por caminos y carreteras jalonados de bosques de palmeras y plataneras, hasta el norte de la isla. Allí hallarán algunos complejos hoteleros que valen mucho la pena y que están alejados de la parafernalia de otros países turísticos. Una arena blanca inmaculada les besará los pies. No olviden los atardeceres en las embarcaciones de las míticas velas latinas.

Después de unos días de tranquilidad, cualquier viajero amante de lo auténtico, debe visitar la ciudad de Stone Town. Callejear por el bazar, perderse por sus angostas calles, conocer la Lonja y  tomar un buen té en el Africa House Hotel, el característico club británico que guarda toda la esencia de la época colonial.

Después de las visitas obligadas a la Catedral Anglicana y al Mercado de Esclavos, es altamente recomendable enrolarse en una embarcación en el varadero al lado del antiguo edificio del reloj, e iniciar la excursión a Prison Island o Isla Changuu, una isla donde llegó a construirse una cárcel que no llegó a usarse, cuad-zan-3-copiapara convertirse más tarde en hospital para enfermos de Malaria y que ahora alberga un hotel, varios restaurantes y unas de las maravillas de la naturaleza: las descomunales tortugas casi bicentenarias.

No hay que olvidar que Zanzíbar forma parte de Tanzania, un país eminentemente musulmán, pero que respeta profundamente las demás religiones, conviviendo con un número importante de cristianos -católicos y protestantes- sin conflicto alguno, por ello no está demás respetar sus costumbres en sus playas y en sus calles. Anímense, vale la pena.

Memorias de África I: Kenia

3 octubre, 2017

cuad-ken-2Kenia es el paradigma del exotismo africano con el sabor colonial de fondo. Leyenda y realidad. Romanticismo y dejadez. Todo fluye en extremo, por ello sigue siendo el destino perfecto para el auténtico safari fotográfico. Una vez se llega a Nairobi es aconsejable pasar una noche en la capital y visitar al día siguiente la ciudad y la casa de la película Memorias de África, el Museo Karen Blixen. El célebre film se rodó en esta villa, cuya propietaria era el personaje que interpretaba Meryl Streep en el largometraje.

Al día siguiente, para los amantes de la carretera, desplácense en coche y contemplen los parajes y las ciudades hasta llegar al safari de destino, de lo contrario, si les cansan las horas de coche,  recomiendo contratar un vuelo desde Nairobi a Masai Mara directamente, aunque no deberían perderse el primer espectáculo de la vida salvaje en el Lago Nakuru, para el cual es necesario mucha carretera. Una mañana o una tarde en el Lago Nakuru bastará para quedarse prendado de África. Esta reserva dista mucho de las otras del país por su orografía y vegetación. Impresionará al viajero, mientras su Land Rover atraviesa este paraje, la cantidad inmensa de mariposas revoloteando por todas partes que se mezclan con el fuerte aroma que todas las flores y plantas desprenden embriagando sin exageración, el aire limpio y virginal. El color verde adquiere un sinfín de tonalidades difícil de describir. A los pocos segundos del camino de este safari, las cebras esperarán junto a los monos, para vernos desfilar, convirtiéndonos nosotros en el objeto de curiosidad y no ellos. El rinoceronte blanco campa por doquier y los flamencos pintan de rosa todo el lago en la época adecuada.

Para pernoctar después de la fabulosa visita a Nakuru, deben escoger un hotel cercano, en el Lago Navasha. Les recomiendo encarecidamente el hotel: “Lake Navasha Sopa Lodge Lodge”.copiot Alojamiento mítico por la arquitectura eminentemente colonial y tribal y que se encuentra a orillas del mismo lago, un sitio idóneo para los amantes del postureo pero sobre todo para los seguidores de lo auténtico.  Cada noche habrá una ventura al volver de cenar a la cabaña-habitación, con la posibilidad de divisar algún hipopótamo. Un guía siempre les acompañará por seguridad. Si por la noche no han tenido suerte de ver a los hipopótamos, navegar por el lago al día siguiente, será experiencia que no les dejará indiferente al pasar tan cerca de estos animalillos de agua. Una singladura africana auténtica que se podrá completar paseando al lado de las jirafas una vez atraque el bote.

Masai Mara es el parque nacional más importante de Kenia y por ende el más extenso. La facilidad para tropezar con Los Cinco Grandes: el león, el rinoceronte negro, el elefante, el leopardo y el búfalo, es total. Cierto es que el más complicado de ver es el rinoceronte negro, pero ello dependerá del guía que tengan y de las ganas de pasar un día más en el safari. Las cebras, hienas, monos, jirafas, ñus, gacelas, guepardos, jabalíes, avestruces… serán nuestros compañeros de viaje durante todo el safari. Créanme queridos lectores y seguidores de estos cuadernos napoleónicos, que lo que más valdrá la pena en el segundo o tercer día de safari, será el viaje en globo al amanecer. Manadas de ñus, jirafas, elefantes y cebras despertarán con la salida del sol buscando el confort de la escasa vegetación y el agua. Es el nacimiento de un nuevo día que contrasta con el paso cansado de los búfalos, que han pasado la noche en vela huyendo de los leones… Una vez se aterriza en la sabana, después de esta excursión, el desayuno al lado de las cebras y de las acacias -símbolo de la belleza africana- será otro de los encantos de este viaje, el silencio de la mañana y el aroma del English Breakfast, nos transportarán a la época del Imperio Británico.

kenia3Quizá sea la visita más folclórica y la más turística de nuestro viaje a Kenia, pero conociendo un poblado Masai se harán una idea de cómo vivía esta tribu de guerreros cuyas mujeres son, desde mi punto de vista, la piedra angular. Es altamente recomendable acabar nuestra visita a Kenia en su costa. Pasar una noche en Mombasa y conocer sus playas que nada tienen que envidiar a otros lugares bañados por el Océano Índico, será el colofón al país de los safaris. ¿Recuerdan la película de Disney El Rey León? Con la visita a Kenia, estos dibujos animados cristalizarán ante sus ojos. ¡Compren ya el billete!

prusia

20 septiembre, 2017

federico_iiEste post queridos seguidores y amigos de Los Cuadernos de Napoleón versará sobre una de mis naciones favoritas desaparecidas. El mítico país de Prusia nació como una región ocupada por nobles germanos durante el siglo XIII, que bajo la Orden Teutónica, cristianizaron toda esta área báltica. Tres siglos más tarde, se transformó en un ducado importantísimo. El Ducado de Prusia se unió al Margraviato de Brandeburgo, cristalizando así el nacimiento del Reino de Prusia: la esencia de la Alemania como potencia europea en los siglos XVIII, XIX y principios del XX. Formaron parte de este reino la totalidad o parte, de los territorios actuales de estas naciones: Alemania, Polonia, Rusia, Lituania, Dinamarca, República Checa…
La capital inicial del Reino de Prusia fue Könnisberg, una ciudad meridional, auténtico escenario de un libro de cuentos medievales. Posteriormente la corte se trasladó a Berlín, para que la dinastía Hohenzollern en el siglo XVII, rigiera de una manera más centralista, el vasto imperio alemán del cual eran llamados a gobernar.
¿Qué rememora Prusia? Reminiscencias de un genial ayer, Borussia en latín -a ustedes les debe sonar ese equipo de fútbol alemán- Preussen en alemán, fue la potencia militar por antonomasia en el siglo XVIII. Dispuso de un ejército temido, respetado y admirado por los demás imperios, cuyos uniformes azules tuvieron como origen las pruebas químicas de un prusiano, de ahí el nombre con el que teñían sus casacas y que hoy está catalogado como el Azul Prusia o de Berlín.

Prusia es sinónimo de preponderancia, de esplendor, de hegemonía, de estilo y el paradigma de la evocación dieciochesca. Fue el máximo exponente de la figura del rey como caudillo militar, sirvan de ejemplo los nombres de los emperadores Guillermo I, Federico III y Guillermo II el último káiser y rey de Prusia. Hablar de Prusia es ya hablar de Alemania, de Bismarck y su obra unificadora a imagen y semejanza del Sacro Romano Imperio Germánico, deshecho por Napoleón.

En el mapa podemos comprobar la complicada área territorial de este país extinto, cuyo color azul prusiano queda como gotas de pintura caídas de manera caprichosa en el atlas de Europa. Todo ello por varios motivos, uno de vital importancia: la orografía propia de los países centroeuropeos, donde cobra relevancia el elemento geográfico que jalona su uniformidad estética topográfica con los lagos, los ríos caudalosos, los sistemas montañosos y alguna que otra península.

La otra cuestión a tener en cuenta en la difícil cartografía de este reino desparecido, es la geopolítica, culpable también de esa apariencia abstracta en el plano del viejo continente, provocada por muchos ducados, grandes ducados y principados, así como reinos germanos, que se mantuvieron al margen del Reino de Prusia, siendo soberanos hasta el final de la I Guerra Mundial, donde también desapareció el Reich, la monarquía y Prusia como reino.

Durante la República de Weimar, Prusia se convierte en un estado libre con parte de su espacio físico menguado por el Tratado de Versalles. Con la llegada del nacionalsocialismo, la originaria patria del Canciller de Hierro se convierte en un estado autónomo. Al final de la II Guerra Mundial, con la derrota de Hitler y la Alemania Nazi, los soviéticos toman el control de esta región hasta su disolución total como Prusia Oriental en 1947. Könnisberg, la primigenia capital de Prusia pasó a llamarse Kaliningrado dentro de la URSS. Hoy día mantiene el nombre ruso y la afiliación nacional de la tierra de los zares, formando el Óblast de Kaliningrado, una zona federal de Rusia. La Prusia Occidental es en estos momentos, dos estados federales (länders) de la Alemania unida después de la caída del muro: Berlín y Brandeburgo.

la mesa del rey salomón

3 septiembre, 2017

02-alaricoEstimados seguidores y amigos de Los Cuadernos de Napoleón, hace unos años una noticia en el ABC de Madrid, nos llenaba de alegría a los amantes de la Arqueología y de sus aventuras: se iniciaba la búsqueda del famoso tesoro de Alarico en tierras italianas. Alarico I fue el rey godo que saqueó Roma en el 410 d.C. considerado el primer monarca visigodo de España, aunque nunca llegó a pisar el suelo de nuestra patria.

Una película española de clara vocación surrealista, “Buñuel y la mesa del rey Salomón” 2001, sacó de los viejos armarios de los archivos arqueológicos, un antiguo asunto de los grandes misterios de España, el célebre mueble bíblico que formaba parte del botín adquirido en la ciudad eterna, por el rey visigodo anteriormente citado. Carlos Saura dirigió este film, desempolvando así la magia de uno de los interrogantes de la arqueología nacional: la tabla del rey de Jerusalén.

Parte del Tesoro de Alarico permaneció en Italia, a España -la Hispania Visigoda- traen los godos, la mesa de Salomón a la capital de su reino, Toledo, como narran las crónicas andalusíes para esconderla en las Cuevas de Hércules. Este mismo relato histórico por parte de los musulmanes que invadieron España, describe la composición de la mesa de la siguiente forma: mezcla de oro plata con tres cenefas de perlas.

Varios estudios de investigadores nacionales e internacionales, coinciden en que los montes de Toledo aún esconden en sus entrañas, botines, cofres y auténticos tesoros de los godos, como el célebre Tesoro de Guarrazar hallado a mediados del siglo XIX, gracias a la obra generosa de la Naturaleza y sus torrenciales lluvias que dejaron al descubierto lo más grande de la orfebrería visigótica hallada jamás en nuestro país. Ni hallazgos relevantes en esta materia, ni excavaciones arqueológicas en la vieja Iberia, han dado con el anhelado mueble del hijo de David. Pero todos los archivos y memorias del pasado, relatan su existencia muy lejos de las leyendas y cuentos folclóricos tan abundantes en las épocas románticas de Europa.

Abierta está pues, la ventana, la puerta de la indagación. No se debe descartar el futuro descubrimiento de la reliquia del templo judío. La aventura de encontrar la Mesa del rey Salomón sigue siendo una asignatura pendiente para la arqueología española y por ende, de la universal. En tierras hispanas se halla este tesoro, disponemos de voluntad, emoción y medios para conseguirlo. ¿A qué esperamos?

tengo miedo

21 agosto, 2017

sfMe encantaría poder no sentir miedo, una sensación tan magnífica propia de los héroes de los cómics: omnipotencia, superpoderes, que a mí se me resiste. Yo soy un común mortal y sentir miedo es lo más razonable para afrontar todo lo que estamos sufriendo y para lo que nos espera.

Tengo miedo porque estamos en manos de políticos que están muy mal de la cabeza, sí. Políticos que anteponen su ideología a la seguridad de sus ciudadanos. Bolardos, barreras, maceteros… nada se puso en las Ramblas de Barcelona, porque la Generalitat hizo caso omiso a la circular del Cuerpo Nacional de Policía y a la advertencia de la CIA hace escasos dos meses ante un posible atentado en la ciudad condal cuyos objetivos primarios eran la Rambla y la Sagrada Familia.
Tengo miedo porque no puedo pasear por mi país, por mi ciudad, con garantías. Tengo miedo porque parte de las autoridades de nuestro país nos exponen a la tragedia.

Tengo miedo porque la prensa española ponía en tela de juicio a la policía belga y alemana con sus respectivos atentados, y en Barcelona no hemos sabido contar terroristas abatidos, botellas de butano y apuñalamientos.

Tengo miedo porque los terroristas de DAESH nos han declarado la guerra y nuestros políticos nos llenan las plazas de velas, canciones, eslóganes, palabras huecas, pero no nos defienden. La gente, el pueblo, muere asesinada en Europa. Tengo miedo porque mi gobierno está acomplejado y no quiere poner el ejército en la calle como en París o Bruselas. Tengo miedo porque siento inseguridad. Tengo miedo.

Tengo miedo porque los terroristas tienen muy claro su objetivo y nuestros gobiernos no. Tengo miedo porque por motivos políticos, los TEDAX de la Guardia Civil no pudieron entrar en el chalet de los terroristas y quizá hubiéramos sabido con antelación todo lo relacionado a la célula y evitar el drama. Tengo miedo de la poca coordinación de la policía por culpa de este guirigay de las autonomías.

Tengo miedo de la manipulación de los medios porque dulcifican a los terroristas, tengo miedo porque no me quieren mostrar las fotografías de los niños muertos en España, pero sí el del pobre niño sirio en aquella playa. Tengo miedo de la gente que se puso la bandera de Francia o la de Bélgica en los atentados que allí acaecieron y tengan vergüenza de poner la suya cuando sucede en casa, sí tengo miedo.

Tengo miedo porque los yihadistas saben de nuestras debilidades. Tengo miedo porque ellos vencen y nosotros perdemos. Tengo miedo porque la gente grababa en vídeo con sus teléfonos móviles en vez de socorrer a las víctimas. Tengo miedo porque estamos perdiendo esta guerra. Claro que tengo miedo.

Lecturas para el verano

23 julio, 2017

heart_of_darknessLas bicicletas eran para el verano, recordaba la brillante película de Jaime Chávarri basada en la obra de teatro del añorado Fernando Fernán Gómez, y ahora por desgracia, los libros también. Durante el curso que comprende las estaciones de otoño, invierno y primavera, el trabajo, la familia, la casa, los niños, los amigos, el afterwork, la comida dominical con la familia política, las redes sociales… impiden a la mayoría de los mortales, la lectura de un buen libro y relegan esta tarea deliciosa para el verano. Craso error. No obstante, puestos a continuar con las modas de nuestros días en los que estos dos meses del estío son los ya indicados para leer, vayamos con algunas recomendaciones.

Decía Josep Plá, que quien leía novela a partir de los 35 años era un cretino. Yo suscribo parte de esta máxima del genio de las letras catalanas, pero por otros motivos… Me asombra ver que tuiteros, bloggers, influenciers y demás fauna “intelectual” contemporánea de la era del postureo, escriba libros, los publique, los venda y el público los lea. ¡Por Dios bendito! ¡Dice más la fórmula de un detergente que esa lista de páginas envenenadas! ¡No pierdan el tiempo! ¡El verano es sagrado! ¡La mente también! carmen-laforet-nadaNo lean por favor, novelitas de la chica que se compró un mono, o la mujer que tenía una palmera en casa y se secó, o cualquier libelo sobre el chico que tenía un gato en el armario y salió por el balcón de la vecina… Háganme caso los más jóvenes, y ya que nuestro sistema educativo nos ha apartado del librepensamiento, de la independencia intelectual, del juicio crítico y de ser hombres y mujeres de provecho, aparquen esos libritos y vuelvan a los clásicos: leer y aprender, leer y enseñar, leer y viajar, leer y conocer, leer y articular un lenguaje individual propio alejado del tuit. No será fácil una primera lectura para las víctimas de la LOGSE, pero no se ofusquen, ayúdense de un diccionario, de una edición comentada o envíen un email a su antiguo profesor de literatura o filosofía.

Para lo que queda del mes de julio y para iniciar el mes de las vacaciones por excelencia, aconsejo la Eneida de Virgilio, la Ilíada o la Odisea de Homero. Sobre autores españoles, atrévanse con Por tierras de Portugal y de España de Miguel de Unamuno o Nada de Carmen Laforet, y con la literatura inglesa y para los que presumen de idiomas, El Corazón en las tinieblas de Joseph Conrad o Los Buddenbrook de Thomas Mann para los más germanófilos. Todos ellos imprescindibles para empezar a leer de verdad. Me lo agradecerán. Recuerden que un buen libro es una manera fantástica de viajar. Volvemos en septiembre. ¡Feliz verano amigos y seguidores de Los Cuadernos de Napoleón!

 

EL GRAN AUSENTE

3 julio, 2017

macarronEstá de moda la ingratitud. Está de moda tutear a todo el mundo. Está de moda ser un mediocre. Está de moda no reconocer la excelencia. Está de moda olvidar. Así es España. Los taconazos y cabezazos que tanto resonaron en las salas y antesalas del Palacio Real para rendir pleitesía a Juan Carlos I, ahora son silencios clamorosos y partes de una desmemoria común que avergüenza.

S.M. El Rey Juan Carlos I, fue el gran ausente en los actos conmemorativos del LX Aniversario de las primeras elecciones democráticas en España. No entraré a valorar estos 40 años de Democracia ni el reinado del primer Borbón después de Franco, pero fue este rey sin lugar a dudas, la piedra angular de lo que España es hoy. El Generalísimo le dio todos los poderes posibles y Juan Carlos I los cedió a la nación, esa misma nación que hace dos días, no dejó que apareciera en las Cortes la figura más trascendental de nuestra historia en las últimas décadas del siglo XX. ¿Y por qué? Dualidad, dicen. Dos reyes en la Carrera de San Jerónimo invitan a la confusión. Comentan tertulianos sabelotodo, que la abdicación de 2014 dejó sombras en cuestiones protocolarias, se debió renombrar a Juan Carlos y Sofía con otros títulos de la Corona como hizo Holanda con la reina Beatriz, ahora princesa. No creo en absoluto que ahí radique el problema, pues sabemos que el Rey, a secas -como diríamos vulgarmente- en mayúsculas, es Felipe VI, y el rey Juan Carlos o la reina Sofía, son tan reyes como la reina María Cristina, el rey Alfonso XIII o Isabel y Fernando. Ha habido coexistencia de reyes en ejercicio con las abdicaciones de sus progenitores siempre. Recordemos a Alfonso XII y a Isabel II, a Fernando VII y a Carlos IV o a Luis I y Felipe V. ¡Mucha falta de lectura en nuestros tertulianos! ¡Mucha ignorancia! Que el rey Juan Carlos no estuviera en el Parlamento el pasado miércoles, corresponde a una mala decisión de las míticas y típicas camarillas de asesores y malos consejeros presentes durante toda la historia, meciendo las bambalinas de este gran teatro nacional llamado España.

Peligroso ha sido también, el intento de deslegitimar aquel consenso de 1977 cristalizando en la carta magna de 1978. Mezquino es tratar de engañar a los jóvenes españoles con la necesidad de otra reforma y hablar de la plurinacionalidad del estado. Hay que huir de esos cantos de sirena, pues curiosamente vienen de las mismas filas moradas, la de los amigos del chavismo, del terrorismo, de los que niegan calles en Alicante a Ignacio Echeverría… lejos están de la paz y de la concordia que propulsaron los artífices de la Transición con Juan Carlos I a la cabeza, muy lejos.

Estupor internacional

20 junio, 2017

merkelEstimados seguidores y amigos de estos cuadernos napoleónicos, desde el último post sobre política internacional en el blog, parece que el mundo sigue hacia un abismo mientras asisten con estupor -falta de reacción para los de la LOGSE y podemitas- los gobiernos occidentales. Al tótum revolútum de Oriente Medio, con Irán sufriendo atentados yihadistas, y la república islámica respondiendo con bombardeos a DAESH en Siria, se une la decisión de Egipto y Arabia Saudí de bloquear a Catar y demás intríngulis sunitas y chiítas, el avispero árabe cada vez es más numeroso y difícil de solucionar.

El Reino Unido está saliendo de Europa por la puerta de atrás, con más dolor y sufrimiento del que esperaban, no por los golpes terroristas de cada semana, que también, sino por poseer ahora uno de los gobiernos más débiles que se recuerdan en la historia británica,  lanzando la idea negativa a la Commonwealth en particular y al Universo en general, de que Inglaterra ya no es lo que fue. Lo que añadirá riesgo y desventura en las negociaciones del Brexit.

La Francia de Macron y la Alemania de Merkel parecen apuntalarse a duras penas en un proceso inicial, y en estos momentos con  más suerte electoral, se aferran a la esperanza para seguir apostando por una Europa fuerte y unida. Algo que se asemeja más a una quimera que a una realidad. Rusia y Estados Unidos, Trump y Putin, siguen sin desvelar su arquitectura internacional para acometer toda acción ante los desafíos islamistas, norcoreanos y populistas. El mundo en vilo esperando sus ruedas de prensa…

En la vieja piel de toro, en España, el socialismo intenta resurgir con un mensaje tan ambiguo como disparatado: “España nación de naciones”, cuya soberanía según el nuevo PSOE, será del pueblo español. Pero si es una nación de naciones, ¿qué pueblo español Sr. Sánchez será el de todas esas naciones que tenga la soberanía? Si es una nación de naciones ¿es un estado de estados? pues toda nación debe tener estado, de lo contrario, parafraseando al Sr. Pujol, ¿qué coño es eso de nación de naciones? Lea mucho Don Pedro este verano, estudie constitucionalismo, filosofía política y algún clásico y luego vuelva con otro mensaje para otoño, un otoño que se pronostica clave y con mucha tensión. Más cordura y altura política, los españoles se lo agradecerán.